El vino procedente de las Islas Canarias tiene una historia que supera el medio milenio de tradición y cultura vinícola. De hecho, en sus viñas puedes encontrar los terrenos más antiguos de Europa. Sobrevivientes de la plaga de la filoxera por su ubicación aislada, son terrenos denominados indígenas, cultivado en su propia raíz. Es decir, no se ha tenido que recurrir a injertos. Por tanto, se aprovechan al máximo los minerales del terreno.
La bodega familiar “Sentencia” ha dado vida a los nuevos vinos Sentencia de su propia cosecha, con el fin de mantener y proteger un legado familiar de buenos viñedos, que por poco fue arrancado por completo.
El vino de tinaja no es más que vino fermentado y criado en tinajas/ánforas, el recipiente más clásico que podemos encontrar. Originalmente elaboradas con barro, la porosidad de este material facilitaba la microoxigenación y la temperatura durante sus procesos más largos e importantes.
El vino naranja es la fusión entre las uvas de vino blanco con el método de fermentación del vino tinto. En boca de todos, este vino de color ámbar suele caracterizarse por su frescura y fuerte carácter y aunque con aromas dulces es un vino seco. Por ello es un vino muy versátil y resulta perfecto para acompañar carnes y pescados.
Llanos Negros se encuentra en Fuencaliente, localidad de La Palma en las Islas Canarias. Una zona cerrada de una gran belleza particular en una tierra difícil y delicada. Sus terrenos son tanto adquiridos como heredados, y comparten el trato maestro de todos los profesionales implicados bajo el amor la viticultura ancestral. Desde carpinteros y albañiles hasta pescadores entre muchos otro