Qué es el vino naranja y por qué no es para todos
 27/05/2026 13:00:00
Qué es el vino naranja y por qué no es para todos

La primera vez que pruebas un vino naranja no sabes muy bien qué estás bebiendo. No es blanco, no es tinto, y desde luego no sabe a naranja. Tiene un color ámbar que no esperas, una textura que recuerda más a un tinto joven y un carácter que, o te atrapa desde el primer sorbo, o te deja pensando que ese vino no es para ti.

Esa reacción es, precisamente, lo que hace interesante al vino naranja. No es un vino que busque gustar a todo el mundo. Es un vino con personalidad, con historia y con una forma de elaboración que tiene más de 6.000 años. Si quieres entender de qué va, esta guía es para ti.

Qué es exactamente el vino naranja

El vino naranja, también conocido como orange wine o vino brisado, es un vino elaborado con uvas blancas, pero siguiendo un proceso más propio del vino tinto. La clave está en la maceración: mientras que en un vino blanco convencional el mosto se separa rápidamente de las pieles, en el vino naranja los hollejos permanecen en contacto con el jugo durante días, semanas o incluso meses.

Ese contacto prolongado es lo que le da todo: el color anaranjado o ámbar, los taninos, la complejidad aromática y esa estructura en boca que lo convierte en algo completamente distinto a lo que esperas de una uva blanca. Por eso muchos lo consideran la cuarta categoría del vino, junto al blanco, el tinto y el rosado.

De hecho, el nombre de nuestra tienda, BlancoTinto, nace exactamente de este concepto: uvas blancas elaboradas con proceso de tinto. Es, literalmente, un blanco hecho como un tinto.

Vino naranja y vino de naranja: no es lo mismo

Antes de seguir, una aclaración importante, porque esta confusión es muy habitual. En la DOP Condado de Huelva existe un producto que también se llama "vino naranja", pero que no tiene nada que ver con el orange wine. El de Huelva es un vino blanco macerado con cáscara de naranja (la fruta), azúcar y alcohol. Es un vino aromatizado, más cercano a un vermut que a lo que hablamos aquí.

El vino naranja del que habla este artículo, y el que encontrarás en nuestra selección de vino naranja, no lleva fruta ninguna. Su color viene exclusivamente de la maceración de la piel de la uva blanca durante la fermentación.

Cómo se elabora el vino naranja

El proceso parte de variedades blancas como la malvasía, la macabeo, la ribolla gialla o la garnacha blanca. Tras la vendimia, en lugar de prensar y separar el mosto, se deja que el jugo fermente en contacto directo con las pieles, las semillas y, en algunos casos, parte del raspón.

El tiempo de maceración define el carácter del vino. Algunos productores maceran solo unos días, buscando un estilo más ligero. Otros, como el maestro Joško Gravner en el Friuli italiano, maceran durante meses en ánforas de terracota enterradas bajo tierra, siguiendo una tradición que conecta directamente con los orígenes del vino en Georgia, hace más de 6.000 años.

Muchos de los productores que trabajan este estilo apuestan por fermentaciones espontáneas, sin levaduras comerciales, y por un embotellado sin filtrar ni clarificar. Eso explica el aspecto ligeramente turbio que tienen algunos de estos vinos: no es un defecto, es parte de su identidad.

A qué sabe el vino naranja

Aquí es donde el vino naranja divide opiniones. Si esperas algo parecido a un blanco afrutado y fresco, prepárate para una sorpresa.

En nariz, los vinos naranja suelen ofrecer notas de fruta seca, miel, especias, flores marchitas y, en muchos casos, un fondo mineral o salino muy marcado. Algunos recuerdan a la cera de abeja, a la infusión de manzanilla o incluso a la corteza de pan.

En boca, lo más llamativo es la presencia de taninos: esa textura ligeramente astringente y envolvente que normalmente asociamos con el vino tinto. Es una sensación que sorprende la primera vez, porque tu cerebro espera un blanco y tu boca encuentra algo completamente distinto.

También es habitual encontrar una oxidación controlada que aporta matices de nuez, frutos secos tostados o un toque ahumado. Y aquí viene lo importante: todo esto no es un defecto. Es el carácter del vino. Si lo entiendes así, lo disfrutas. Si esperas otra cosa, probablemente no sea tu vino.

Con qué comida marida el vino naranja

Esta es una de las grandes virtudes del vino naranja: es increíblemente versátil en la mesa. Su estructura tánica y su complejidad aromática le permiten acompañar platos donde un blanco se quedaría corto y un tinto resultaría demasiado.

Funciona especialmente bien con cocina asiática (curry, ramen, dim sum), quesos curados o semicurados, platos con umami, carnes blancas con salsas especiadas, verduras asadas y legumbres. También es un compañero excelente para la cocina de autor y los menús degustación, donde los sumilleres lo eligen cada vez más como alternativa sorprendente.

La temperatura ideal de servicio está entre 12 y 16 °C. No lo sirvas demasiado frío: necesita algo de temperatura para expresar toda su complejidad. Algunos incluso ganan si los decantas unos minutos antes de beber.

Para quién es (y para quién no) el vino naranja

No vamos a engañar a nadie: el vino naranja no es un vino de entrada. Si estás empezando a explorar el mundo del vino, puede resultar desconcertante. Y está bien que así sea.

Este estilo encaja especialmente bien con quienes ya conocen los vinos convencionales y buscan algo más: enófilos curiosos, sumilleres, profesionales de la hostelería o simplemente personas que disfrutan probando elaboraciones distintas a lo habitual. Gente que valora la historia detrás de la botella, la elaboración artesanal y el carácter del terroir por encima de la etiqueta.

Si te gustan los vinos fáciles, suaves y predecibles, probablemente el vino naranja no sea tu mejor opción. Pero si te atraen los vinos con personalidad, con texturas inesperadas y con algo que contar, merece la pena darle una oportunidad.

Dónde comprar vino naranja

Los vinos naranja no suelen encontrarse en supermercados ni en las vinotecas tradicionales. Al tratarse de producciones pequeñas y artesanales, lo habitual es buscarlos en tiendas o ecommerce especializados.

En España, productores como Llanos Negros (La Palma), Borja Pérez (Tenerife), Mas Martinet (Priorat), Pepe Mendoza (Alicante) o Eulogio Pomares (Rías Baixas)) están elaborando vinos naranja excepcionales. A nivel internacional, nombres como Gravner o Vodopivec, desde el Friuli italiano, son referentes absolutos del estilo.

Si quieres descubrir el vino naranja por ti mismo, puedes explorar nuestra selección de vino naranja y brisado, donde trabajamos con algunos de estos productores. Y si prefieres seguir explorando otros estilos, echa un vistazo a nuestra colección de vino blanco, rosado o espumoso. Pequeños grandes vinos que cuentan una historia diferente en cada botella.

Preguntas frecuentes sobre el vino naranja

¿El vino naranja sabe a naranja?

No. El nombre hace referencia a su color ámbar o anaranjado, no a su sabor. El vino naranja se elabora con uvas blancas maceradas con sus pieles, lo que le da tonos de fruta seca, miel, especias y taninos. No lleva fruta de ningún tipo.

¿Es lo mismo vino naranja que vino de naranja de Huelva?

No. Son productos completamente distintos. El vino naranja (orange wine o brisado) es un vino elaborado con uvas blancas mediante maceración de hollejos. El vino naranja de la DOP Condado de Huelva es un vino blanco aromatizado con cáscara de naranja, azúcar y alcohol.

¿Con qué comida se toma el vino naranja?

El vino naranja marida muy bien con cocina asiática, quesos curados, platos con umami, carnes blancas con especias y verduras asadas. Sirve entre 12 y 16 °C para que pueda expresar toda su complejidad.

¿Qué diferencia hay entre el vino naranja y el vino blanco?

Ambos parten de uvas blancas, pero el proceso es diferente. En el vino blanco se separa el mosto de las pieles rápidamente. En el vino naranja, las pieles maceran con el jugo durante días o meses, aportando color, taninos y una complejidad aromática completamente distinta.

¿Dónde se puede comprar vino naranja en España?

Al tratarse de producciones artesanales y pequeñas, los vinos naranja no suelen estar en supermercados. Lo más habitual es encontrarlos en tiendas especializadas online o vinotecas con selección de vinos de pequeños productores.

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